Cómo diez voces latinas conquistaron el streaming mundial en 2024
Hay algo que no para de crecer y que ningún algoritmo logra frenar: el apetito global por la música latina. En 2024, las plataformas de streaming como Spotify, Apple Music y YouTube Music se convirtieron en el escenario donde artistas de toda América Latina demostraron que sus propuestas no solo compiten —sino que lideran— las tendencias musicales internacionales. Aquí en Lo Canto hacemos un repaso de los diez nombres que marcaron la pauta este año.
Bad Bunny: el rey que no baja del trono
Sería difícil hablar de streaming latino sin mencionar a Benito Antonio Martínez Ocasio. Aunque lleva varios años en la cima, 2024 fue el año en que consolidó una estrategia de lanzamiento que muchos sellos discográficos todavía intentan descifrar: sorpresas sin previo aviso, colaboraciones inesperadas y una conexión emocional con su audiencia que va mucho más allá de la música. Sus cifras en Spotify siguen siendo astronómicas y su influencia sobre el reggaeton contemporáneo es innegable.
Karol G: de Medellín al mundo entero
La bichota antioqueña cerró 2023 con un álbum histórico y arrancó 2024 sin soltar el acelerador. Su capacidad para mezclar la nostalgia del vallenato con producción urbana de última generación le abrió puertas en mercados tan distintos como España, Estados Unidos y Corea del Sur. Sus colaboraciones internacionales —con artistas anglófonos incluidos— demostraron que el idioma no es una barrera cuando el ritmo habla solo.
Peso Pluma: el corrido tumbado que partió la industria en dos
El fenómeno norteño más comentado del año siguió rompiendo récords. Peso Pluma popularizó los corridos tumbados entre audiencias que jamás habían escuchado un acordeón, y lo hizo sin renunciar a sus raíces. Su estrategia en TikTok fue especialmente efectiva: cada lanzamiento venía acompañado de un ecosistema de contenido que convertía sus canciones en virales antes de que llegaran al top de las listas.
Feid: el intérprete que convirtió el reggaeton en algo íntimo
El colombiano Salomón Villada Hoyos, conocido como Feid, encontró en 2024 el equilibrio perfecto entre lo masivo y lo personal. Su sonido —más calmado, más reflexivo que el reggaeton tradicional— conectó especialmente con audiencias millennials y de la generación Z que buscan algo más que beats acelerados. Sus números en playlists editoriales de Spotify fueron de los más altos del año entre artistas hispanohablantes.
Bizarrap: el productor que es la estrella
El argentino volvió a demostrar que su formato de Music Sessions es una máquina de romper internet. En 2024 colaboró con nombres que iban desde el flamenco hasta el pop alternativo, consolidando su imagen como el puente entre la música latina y el resto del mundo. Lo interesante de Bizarrap es que, siendo productor, logró construir una marca personal más fuerte que la de muchos intérpretes.
Rauw Alejandro: experimentación sin miedo
El puertorriqueño no se conformó con el éxito fácil. En 2024 siguió empujando los límites del reggaeton hacia territorios más experimentales, incorporando elementos del R&B, la electrónica y hasta el funk brasileño. Su presencia en festivales europeos como el Primavera Sound fue un síntoma claro de que la música urbana latina ya no es un nicho: es mainstream global.
Shakira: la reinvención más vista del año
La barranquillera protagonizó uno de los mayores comebacks de la década. Sus lanzamientos de 2024 —marcados por una energía renovada y letras que resonaron con millones de personas— la devolvieron al centro de la conversación cultural. Además, su habilidad para adaptar su propuesta a los formatos cortos de las redes sociales demostró que la experiencia también es una ventaja competitiva.
Sech: Panamá en el mapa urbano
El panameño Carlos Daniel Morales Victoria siguió siendo uno de los artistas más consistentes del circuito urbano latino. En 2024 apostó por colaboraciones estratégicas con productores de distintos países y expandió su base de fans en mercados como Brasil y España. Su presencia en playlists globales de reggaeton fue casi permanente durante todo el año.
Quevedo: el puente entre España y América Latina
El canario de adopción urbana es uno de esos casos que demuestran que la música latina no tiene fronteras geográficas estrictas. Quevedo siguió construyendo en 2024 un sonido propio que mezcla el trap español con influencias caribeñas, y sus cifras de streaming en América Latina —especialmente en México y Colombia— fueron un indicador de que su propuesta resuena a ambos lados del Atlántico.
Nicki Nicole: el trap femenino que no pide permiso
La rosarina cerró esta lista con una trayectoria que en 2024 alcanzó una madurez notable. Nicki Nicole pasó de ser una revelación a ser una referencia dentro del trap latino femenino, con letras que hablan de independencia, identidad y actitud. Sus colaboraciones con artistas de México, Colombia y España la posicionaron como una figura transversal dentro del ecosistema urbano latinoamericano.
El patrón que une a todos
Más allá de los géneros y las nacionalidades, estos diez artistas comparten algo fundamental: entienden que el streaming no es solo una plataforma de distribución, sino un espacio de construcción de comunidad. Sus estrategias combinan lanzamientos sorpresa, presencia constante en redes sociales, colaboraciones que amplían audiencias y una identidad cultural que no se diluye para encajar en moldes internacionales.
En Lo Canto creemos que 2024 fue apenas el aperitivo. La música latina tiene ritmo, tiene historia y tiene mucho más que decir. Y las plataformas digitales son, hoy por hoy, su escenario más grande.